sábado, 17 de febrero de 2018

¿Qué significa hoy la Cuaresma? - San Juan Pablo II

MENSAJE DEL PAPA
SAN JUAN PABLO II
PARA LA CUARESMA DE 1979




Vosotros os preguntaréis: «¿Qué significa hoy la Cuaresma?». La privación siempre relativa de la alimentación –pensaréis vosotros– no tiene gran sentido, cuando tantos hermanos y hermanas nuestros, víctimas de guerras o catástrofes, sufren de veras física y moralmente.
El ayuno se refiere a la ascesis personal, siempre necesaria, pero la Iglesia pide a los bautizados imprimir una huella especial en este tiempo litúrgico. La Cuaresma tiene, pues, un significado para nosotros: debe manifestar a los ojos del mundo que todo el Pueblo de Dios, porque es pecador, se prepara con la penitencia a revivir litúrgicamente la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Este testimonio público y colectivo tiene su origen en el espíritu de penitencia de cada uno de nosotros y nos impulsa también a profundizar interiormente este comportamiento y a motivarlo mejor.

Domingo I de cuaresma (ciclo b) Catena Aurea


Marcos 1,12-15
Y en seguida el espíritu le arrojó al desierto. Y estuvo en el desierto cuarenta días y cuarenta noches, y fue tentado por Satanás. Y estaba con las fieras, y los ángeles le servían.
Después que fue entregado Juan, llegó Jesús a Galilea predicando el Evangelio del reino de Dios, y diciendo: "Puesto que el tiempo se ha cumplido, y se ha aproximado el reino de Dios, haced penitencia y creed en el Evangelio".

San Crisóstomo, hom. 13 sobre San Mat
Porque Cristo lo hacía y soportaba todo para enseñanza nuestra, empezó, después del bautismo, por habitar en el desierto. Allí luchó contra el diablo para que cada uno de los bautizados resistiese pacientemente las mayores tentaciones después del bautismo, y para que permaneciese vencedor resistiéndolo todo, no turbándose si algo sucedía fuera de lo que esperaba. Pues aunque Dios permita que las tentaciones sean de muchas y variadas maneras, las permite también para que sepamos que el hombre tentado se constituye en el mayor honor, pues no se dirige el diablo sino a los que ve en grande elevación. Se dice: "Y en seguida el Espíritu le arrojó al desierto". De este modo el evangelista no nos lo muestra simplemente yendo al desierto, sino arrojado a él, para que entendamos que así se hace explícita la disposición divina. También nos enseña de este modo que no debe el hombre arrojarse por sí mismo a la tentación, sino que ha de vencerla cuando de otra parte fuera como arrojado a ella.

Beda
Para que nadie dude quién fue el Espíritu que lo arrojó al desierto, San Lucas (4,1) puso en primer lugar, con buen consejo, que Jesús volvió del Jordán lleno del Espíritu Santo, para luego concluir: "Y era llevado al desierto por el Espíritu". Con esto nadie debe juzgar que el espíritu inmundo prevalecería contra El, quien lleno del Espíritu Santo iba donde quería y hacía lo que quería. 

Domingo I de cuaresma (ciclo b) Guión litúrgico



Entrada:
Comenzando hoy la Santa Cuaresma nos preparamos para la piadosa conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Divino Redentor. Renovemos, en este tiempo, nuestra propia adhesión a Cristo que nos invita a seguir su propio camino hacia el Padre. Para iniciar esta celebración nos ponemos de pie y cantamos…

miércoles, 14 de febrero de 2018

Miércoles de ceniza - Catena Aurea


Mateo 6,1-6.16-18
"Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos de ellos. De otra manera no tendréis galardón de vuestro Padre, que está en los cielos". (v. 1) 
"Y así cuando haces limosna, no hagas tocar la trompeta delante de ti, como los hipócritas hacen en la Sinagoga y en las calles para ser honrados por los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú, cuando hagas limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea en oculto; y tu Padre que ve en lo oculto, te premie". (vv. 2-4) 
"Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre, en secreto: Y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará". (vv. 5-6)
"Y cuando ayunéis, no os pongáis tristes como los hipócritas. Desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que recibieron su galardón". (v. 16)
"Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu cara para no parecer a los hombres que ayunas, sino solamente a tu Padre, que está en lo escondido: y tu Padre, que ve en lo escondido, te galardonará". (vv. 17-18) 

Glosa
Después que Jesucristo perfeccionó la ley en cuanto a los preceptos, empezó a perfeccionar las promesas, a fin de que cumplamos los preceptos de Dios por el premio celestial, no por las recompensas de la tierra que la ley prometía. Todas las cosas terrenas se reducen principalmente a dos, a saber: a la gloria humana y a las riquezas, y parece que ambas cosas están prometidas en la ley. En cuanto a la gloria humana, se dice en el Deuteronomio: "El Señor te hará el más excelso de todas las gentes que hay sobre la tierra" ( Dt 28,1). De la abundancia de los bienes temporales dice en el mismo libro: "El Señor te hará abundante en toda clase de bienes" ( Dt6,11), y por lo mismo el Señor excluye estas dos clases de bienes de la intención de los fieles, a saber, las glorias y la abundancia de bienes terrenos. 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 19
Pero debe tenerse en cuenta que el deseo de la gloria está cerca de los virtuosos. 

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 13
Cuando se hace alguna cosa que nos sirve de gloria, allí encuentra el hombre con más facilidad ocasión de gloriarse. Y por ello el Señor separa el pensamiento de la gloria en primer lugar. Comprendió que entre todos los defectos humanos el más peligroso para los hombres era éste: cuando todos los males mortifican a los hijos del diablo, el deseo de la vanagloria mortifica más bien a los hijos de Dios que a los hijos del demonio. 

Próspero, ad Agustinum Hipponensem, epístolas, 318
Cuánto poder tenga para hacer daño el deseo de la vanagloria, nadie lo conoce mejor que aquel que le declara la guerra. Porque aunque le es fácil a cada uno no buscar su propia alabanza cuando ésta se niega, con todo, difícil es no complacerse en ella cuando se ofrece. 

Breve explicación de la teología y la espiritualidad de la cuaresma - Mons. Héctor Aguer


Carta pastoral de
S.E.R. Mons. Héctor Aguer
Arzobispo de La Plata
para la Cuaresma 2018

Antecedentes bíblicos - Referencias litúrgicas - Obras cuaresmales - El ayuno - El ayuno y los vicios - La mortificación - La oración - Descripción y condiciones de la oración - La limosna - ¿Cuaresma o carnaval? – Envío



A los sacerdotes, a las personas consagradas y a todos los queridos fieles de la arquidiócesis: 

El curso del tiempo nos acerca nuevamente al ejercicio prepascual de la Cuaresma. La determinación de este período fue preparándose progresivamente en la Iglesia, y ya en el siglo IV es presentado a los cristianos como un “gran ayuno”, signo de purificación y medio para liberarse de la esclavitud a lo pasajero y robustecer la seriedad del compromiso con Cristo. Es una oportunidad, ofrecida anualmente, de hacer veraz la conversión al Evangelio, la metánoia, un cambio de vida, de mentalidad, una nueva conciencia de la responsabilidad del ser cristiano. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos dirige la misma proclamación con la que Jesús comenzó su predicación: Conviértete y cree en el Evangelio. Es una cita de las expresiones registradas en dos de los Evangelios Sinópticos: Conviértanse porque el Reino de los Cielos está cerca (Mt. 4,17); Conviértanse y crean en la Buena Noticia, porque el tiempo se ha cumplido (Mc. 1,15). El mismo mensaje resuena desde los orígenes de la misión eclesial; Pedro en sus dos discursos después de Pentecostés exhorta: Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados (Hech. 2,38); Hagan penitencia y conviértanse, para que sus pecados sean perdonados (Hech. 3,19). 

En un sermón predicado en el comienzo de la Cuaresma, a fines de febrero de 1594, San Francisco de Sales sostenía el origen apostólico de este ejercicio. Decía: El ayuno de Jesús antes de iniciar su ministerio de predicación fue una penitencia ejemplar, ya que no podía pecar; así nos pedía que de la misma manera nosotros superásemos las tentaciones. De ese modo lo entendieron los Santos Padres a partir de los mismos Apóstoles y en adelante se vivió el ayuno cuaresmal. Es un camino, un desierto de penitencia, que nos lleva al Reino, es decir, a la Cruz y a la Gloria. Es verdad que Jesús no podía pecar; sin embargo, el ayuno y las consiguientes tentaciones, que arrancan precisamente cuando al cabo de esos cuarenta días de total abstinencia sintió hambre (cf.Mt.4,2), expresan el misterio de la encarnación y el designio del Redentor de vencer al demonio en su santísima humanidad, en todo igual a la nuestra, excepto el pecado. En el desierto, adonde el Señor es conducido por el impulso del Espíritu, florece el paraíso del nuevo Adán.

Antecedentes bíblicos

jueves, 8 de febrero de 2018

El milagro para la canonización del Papa Pablo VI

Vanna Pironato y su hija Amanda


La propia madre de Amanda, Vanna Pironato, la que ha mostrado su alegría al conocer la noticia de la canonización y ha expresado su agradecimiento al Giornale di Brescia.

 “Los primeros días fueron fundamentales para la supervivencia de mi pequeña”, cuenta al diario bresciano. Además, destaca las “lágrimas de alegría” que le cayeron cuando su hija sanó y supo que no moriría. “Fue un momento inolvidable”, confiesa.
“Ahora somos sencillamente una familia normal, una familia que ha recibido un don extraordinario. Tengo que admitir que a veces no nos damos cuenta de lo que ha sucedido”, dice Amanda. 

Visitar la casa del Papa

Entre sus planes asegura que está conocer mejor la figura del futuro santo. “Me gustaría mucho ver donde ha nacido aquél al que consideramos uno de nuestra familia. El Papa Montini es una presencia fundamental y constante de nuestra vida y lo será siempre. Visitar su casa será un modo de sentirlo todavía más cerca nuestro”.
Todo comenzó en un nicho bajo el retablo del altar de San Girolamo, donde está custodiada una reliquia del beato Pablo VI: la camisa ensangrentada que llevaba en el momento en el que sufrió el atentado en manila el 27 de noviembre de 1970.
El 24 de noviembre, Vanna se arrodilló ante el altar del Santuario de las Gracias cuando la reliquia todavía no estaba ahí. El Papa Francisco había proclamado beato al pontífice tan solo unos días antes, el 19 de octubre.
Vanna había roto aguas el 23 de septiembre, pero su hija Amanda contaba con tan sólo 13 semanas y 3 días y los médicos le habían comunicado que había pocas posibilidades de que la niña sobreviviera. Aun así, el 25 de diciembre nació con tan sólo 865 gramos.
El pasado 13 de diciembre, los médicos y teólogos que han investigado el caso durante años confirmaron que la curación de la niña se trata de un milagro.
Vanna Pironato, madre de Amanda ha sabido de esta confirmación en la casa que tienen en Legnago (Verona), junto a su hija Amanda, su hijo Riccardo y su marido Alberto.
También ha hablado el sobrino de Pablo VI, Fausto Montini, quien recuerda a su tío como “un punto de referencia fundamental en nuestra familia”.
“Teníamos con él una relación muy afectuosa, una relación que mantuvimos también después de que se convirtiera en Papa, pero evitando ser inoportunos”, declara.
Aun así, asegura que “cuando teníamos algún problema en la familia, algo que no iba bien acudíamos siempre a él: era nuestra luz”. “Era una persona reservada pero muy afectuosa. Nos mandaba tarjetas escritas a mano para felicitarnos los cumpleaños y los santos, y en esos mensajes se puede ver todo lo delicado que era”, afirma.

El milagro

Domingo VI tiempo ordinario (ciclo b) Guión litúrgico



Entrada:
Cada Domingo, día del Señor, celebremos con fe el día en que Cristo venció la muerte para darnos vida y al participar de la Eucaristía el Señor santifica nuestras almas. De esta verdad debe brotar nuestro anhelo de ofrecer hoy alabanzas y acciones de gracias a su Nombre. Para iniciar esta celebración nos ponemos de pie y cantamos…

martes, 6 de febrero de 2018

Letanía de objeciones a la práctica y la enseñanza de la Iglesia - Cardenal Joseph Ratzinger

Dificultades a las que se enfrenta la Fe hoy en Europa

Cardenal Joseph Ratzinger

En el Encuentro con las
Comisiones de Doctrina de Europa
Laxenburg, 2 de mayo de 1989




En calidad de obispos responsables por la fe de la Iglesia en nuestros países, nos preguntamos dónde residen especialmente las dificultades que hoy tienen las personas con la fe y cómo podemos responderles correctamente.
No necesitamos una amplia búsqueda para responder a la primera de estas preguntas. Existe algo así como una letanía de objeciones a la práctica y la enseñanza de la Iglesia, y hoy en día su permanente recitación ha llegado a ser como el cumplimiento de un deber para los católicos de ideas progresistas.
Podemos determinar los elementos principales de esta letanía:
  • el rechazo de la enseñanza de la Iglesia sobre la contraconcepción, lo cual significa situar en el mismo nivel moral todo tipo de medios para impedir la concepción, sobre cuya aplicación sólo la «conciencia» individual puede decidir;
  • el rechazo de toda forma de «discriminación» contra la homosexualidad y la consiguiente afirmación de una equivalencia moral para todas las formas de actividad sexual en la medida en que estén motivadas por «el amor» o al menos no perjudiquen a nadie;
  • el acceso para los divorciados vueltos a casar a los sacramentos de la Iglesia, y
  • la ordenación sacerdotal de las mujeres.
Como vemos, en esta letanía hay una combinación de aspectos bastante distintos. Las dos primeras exigencias corresponden al terreno de la moralidad sexual y las dos siguientes al orden sacramental de la Iglesia. Sin embargo, observando con más detención, queda claro que estos cuatro aspectos están no obstante muy vinculados: surgen de una misma visión de la humanidad, dentro de la cual opera una noción específica de la libertad humana. Cuando se tienen presentes estos fundamentos, resulta evidente que la letanía de objeciones tiene mayor profundidad de lo que parece a primera vista.
¿Cómo se ve con una observación más minuciosa esta visión de la humanidad en la cual se basa esta letanía? Sus características fundamentales están tan difundidas como las exigencias provenientes de la misma, de manera que es fácil seguirle la pista.

jueves, 1 de febrero de 2018

Domingo V tiempo Ordinario (ciclo b) Guión Litúrgico



Entrada:
En la Misa Dominical nos reunimos en torno al altar para glorificar al Padre en el Espíritu y encontrarnos con Jesús al celebrar la Eucaristía que nos alimenta y da nueva vida. Para iniciar esta celebración nos ponemos de pie y cantamos…

sábado, 27 de enero de 2018

Selección de textos de San Francisco de Sales sobre el Sagrado Corazón de Jesús y su amor para con nosotros (5 - final ) - El amor al prójimo

Las páginas más hermosas
de San Francisco de Sales
sobre el Sagrado Corazón de Jesús
Y su amor para con nosotros

(Selección de textos)

IV - EL AMOR AL PRÓJIMO


Sabemos que Francisco de Sales tenía la intención de hacer seguir el Tratado del Amor de Dios de otro volumen titulado: Tratado del Amor al prójimo. Para él, como para todo cristiano, la palabra del Señor es clara: estos dos amores no hacen más que uno. No es mediante un amor egoísta, un amor sensual, como intentamos vivir según el Corazón de Dios, en el corazón de Dios.

Para vivir del Amor que late en este Corazón, un amor que abraza a todos los hombres: bebemos el amor en Dios, para, posteriormente, irradiarlo sobre la humanidad entera: He aquí el objetivo de nuestra vida. “Toda alma que se eleva, eleva el mundo” -se ha escrito-. Elevándonos hasta el Corazón de Dios, atraemos allí a nuestros hermanos.

Y, para empezar veamos nuestras relaciones cotidianas con el prójimo, acostumbrémonos a ver a este prójimo en el corazón de Dios.

El alma del prójimo es el árbol de vida del paraíso terrenal; está prohibido tocarlo porque es de Dios quien debe juzgarlo y a nosotros también. Cuando nos entran ganas de enfadarnos con alguien, es preciso que inmediatamente miremos esta alma en el seno de Dios, a partir de este momento nos guardaremos de enfadarnos con ella y éste es el verdadero medio de conservar la paz en nuestro corazón y el amor del prójimo.”
Carta a Sor Adrienne Fichet

viernes, 26 de enero de 2018

Breve catequesis sobre la Eucaristía

Domingo IV tiempo oodinario (ciclo b) Catena Aurea

Marcos 1,21-28
Y entran en Cafarnaúm; y luego entrando los sábados en la Sinagoga, los enseñaba. Y se pasmaban de su doctrina, porque los enseñaba como teniendo potestad, y no como los escribas.
Y estaba en su Sinagoga un hombre poseído del espíritu impuro y exclamó diciendo: "¿Qué hay entre nosotros y tú, Jesús Nazareno? ¿Viniste a perdernos? Sé quién eres, el Santo de Dios". Y Jesús le amenazó diciendo: "Enmudece, y sal de ese hombre". Y agitándole extraordinariamente el espíritu inmundo, y dando una gran voz, salió de él. Y todos se admiraron de tal modo, que unos a otros se preguntaban diciendo: "¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? ¿Por qué manda con imperio a los espíritus impuros y le obedecen?" Y su fama se difundió rápidamente por toda la región de Galilea.


San Jerónimo
Al redactar San Marcos el texto de su Evangelio, no siguió el orden de la historia, pero guardó el de los misterios. De aquí que refiera como primero la santificación de los sábados diciendo: "Y entran en Cafarnaúm".

Teof
Cuando se reunían el sábado los escribas, entró a enseñar en la sinagoga. Por lo cual sigue: "Y entrando los sábados en la sinagoga les enseñaba". La ley mandaba celebrar el sábado reuniéndose todos para consagrarse a la lectura. Cristo enseñaba argumentando, no adulando como los fariseos. Y continúa: "Y se admiraban de su doctrina, porque los enseñaba como teniendo potestad, y no como los escribas". Enseñaba con potestad, convirtiendo a los hombres al bien y advirtiendo con penas a los que no creían. 

Beda
Los escribas enseñaban también a los pueblos lo que está escrito en Moisés y los Profetas. Pero Jesús, como Dios y Señor del mismo Moisés, con la libertad de su voluntad añadía a la ley lo que le parecía que le faltaba, o variándola predicaba al pueblo, según leemos en San Mateo ( Mt 5,21-44): "Se dijo a los antiguos; pero yo os digo".

Domingo IV tiempo ordinario (ciclo b) Guión Litúrgico


Entrada:
Nos disponemos a participar de esta Santa Misa para escuchar con docilidad la Palabra de Dios y participar de esta Eucaristía con la disponibilidad de quienes quieren poner en práctica la doctrina de Cristo y ser así dichosos. Nos ponemos de pie y cantamos…

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