lunes, 21 de mayo de 2018

La Virgen María, imagen y Madre de la Iglesia I - Introducción del Misal de la Virgen


"La Virgen María, imagen y Madre de la Iglesia I"
(Misas de la Virgen María 25
Tiempo Ordinario Primera Sección)


El día 21 de noviembre de 1964, al terminar la III Sesión del Concilio Vaticano II, Pablo VI, durante la celebración de la Misa, declaró a María Santísima «Madre de la Iglesia, esto es, de todo el pueblo cristiano, tanto de fieles como de pastores, que la llaman Madre amorosísima» (AAS 56 [1965], p. 1015) Y determinó que «en adelante, todo el pueblo cristiano, con este nombre gratísimo, honre más todavía a la Madre de Dios» (ibid.).

A partir de entonces, muchas Iglesias particulares y familias religiosas empezaron a venerar a la Santísima Virgen con el título de «Madre de la Iglesia». El año 1974, para fomentar las celebraciones marianas del Año Santo de la Reconciliación (1975), se compuso esta Misa, que, poco después, en la segunda edición típica del Misal Romano, fue incorporada a las Misas votivas de Santa María Virgen (pp. 905-907).
El formulario contempla las múltiples relaciones que vinculan a la Iglesia con la Santísima Virgen, pero sobre todo celebra la función maternal que Santa María, según el beneplácito divino, ejerce en la Iglesia y en favor de la Iglesia.

Los textos eucológicos consideran especialmente cuatro momentos de la historia de la salvación:

viernes, 18 de mayo de 2018

Pentecostés - Himnos de la liturgia



Vísperas

Ven, Creador, Espíritu amoroso,
ven y visita el alma que a ti clama
y con tu soberana gracia inflama
los pechos que criaste poderoso.

Tú que abogado fiel eres llamado,
del Altísimo don, perenne fuente
de vida eterna, caridad ferviente,
espiritual unción, fuego sagrado.

Tú te infundes al alma en siete dones,
fiel promesa del Padre soberano;
tú eres el dedo de su diestra mano,
tú nos dictas palabras y razones.

Ilustra con tu luz nuestros sentidos,
del corazón ahuyenta la tibieza,
haznos vencer la corporal flaqueza,
con tu eterna virtud fortalecidos.

Por ti, nuestro enemigo desterrado,
gocemos de paz santa duradera,
y, siendo nuestro guía en la carrera,
todo daño evitemos y pecado.

Por ti al eterno Padre conozcamos,
y al Hijo, soberano omnipotente,
y a ti, Espíritu, de ambos procedente
con viva fe y amor siempre creamos. Amén.

Oficio de lectura

jueves, 17 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 40 - Semilla es la Palabra de Dios - San Manuel González García


SEMILLA ES LA PALABRA DE DIOS
(Lc 8,11)



El fruto de tu Comunión o de tu visita al Sagrario no puede ni debe limitarse a los minutos que allí pasas; debe durarte y servirte para todos los minutos del día, es decir, hasta la nueva Comunión o visita.
¡Pero somos tan olvidadizos! ¡Se nos disipan tan pronto los recuerdos, aun los más queridos!
Ahí te presento una sencilla industria para prevenirte contra esos olvidos tan funestos como injustos. Y consiste en compendiar lo que has dicho u oído interiormente o prometido al Jesús de tu Comunión y visita en una palabra y esforzarte en repetirla muchas, muchas veces al día, más que con los labios con el corazón. ¡Como si paladearas un caramelo!

La palabra de mi Comunión

miércoles, 16 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 39 - Tanto tiempo con vosotros y ¿no me habéis conocido? - San Manuel González García


TANTO TIEMPO CON VOSOTROS 
Y ¿NO ME HABÉIS CONOCIDO?
(Jn 14,9)



 Que yo te vea y te conozca
Corazón de mi Jesús Sacramentado, ¡un rato en tu compañía! ¿Me lo concedes?
Mi alma tiene ansias de hablarte; está cansada de hablar con el mundo y no es oída o no es entendida. Déjame descansar hablando contigo. Tú siempre oyes y siempre entiendes, ¡qué alegría!
Después de mi Comunión de esta mañana, delante de tu Sagrario he abierto tu Evangelio para completar el placer de mi Comunión oyéndote hablar.
¡Se te oye tan bien leyendo el Evangelio! No basta verte.
Y abrí al acaso y lo que mis ojos leyeron despertó en mi alma una gran pena y una gana grande de hacerte esta pregunta: ¿Por qué fuiste tan poco conocido de tus amigos a tu paso por la tierra? ¿No viniste Tú como Luz y Luz verdadera a iluminar a todo hombre? ¿Cómo no se te veía lucir y brillar? ¿Cómo los ojos de aquellos hombres no se deslumbraban con el resplandor de la luz que brotaba de tu palabra, de tus obras, de tus miradas, de tus gestos...? Así era muchas veces; pero a pesar de esto, leo en el Evangelio ceguedades y sorderas e ignorancias que contristan y confunden.
En esa página que he leído hoy, ese contraste o paradoja salta a la vista y hiere el corazón.
En una misma hoja encuentro hombres que, por estar lejos, no te conocían y ansiaban conocerte, y hombres que, por estar cerca, debían conocerte y no te entendían.

Los que te ven y no te conocen

martes, 15 de mayo de 2018

San Isidro Labrador, hombre de fe y de oración cristiana - Card. Antonio Rouco Varela


Homilía del Cardenal Rouco Varela
Arzobispo de Madrid
en la misa de San Isidro Labrador
15 mayo 2013


1.            Celebramos de nuevo en este año 2013 la Solemnidad de San Isidro Labrador Patrono de Madrid festivamente. En la vida cristiana, en sus fuentes espirituales de inspiración, en su forma de realizarla en el presente y de proyectarla hacia el futuro siempre está presente indestructiblemente la esperanza. Las dificultades que pueden presentarse en el camino de la existencia para un cristiano e incluso para la comunidad de los que conciben y conducen su vida en este mundo a la luz de la fe, es decir, para la Iglesia, pueden ser muchas y formidables; nunca, sin embargo, serán capaces de arruinar la esperanza. Su fundamento es inamovible: la certeza de que Jesucristo ha resucitado y ha ascendido al Cielo no para abandonar la tierra sino para llenarla con una nueva presencia suya, visible sacramentalmente y actuante por el don de su Espíritu, el Espíritu Santo en el interior de cada persona y, análogamente, en el corazón de la humanidad. El tiempo litúrgico de la Pascua, que estamos a punto de concluir el próximo Domingo de Pentecostés, nos confirma definitivamente la verdad de la esperanza cristiana; y la Solemnidad de nuestro Santo Patrono San Isidro nos enseña cómo puede y debe ser vivida en el día a día de nuestra vida sin que nada ni nadie pueda interponerse en el camino del bien y de la felicidad que nos vienen de Jesucristo resucitado y ascendido al Cielo, Cabeza y Pastor de la Iglesia, “Nuestro Hermano, Nuestro Señor”; ni siquiera en una situación como la actual de una crisis tan dura y sumamente dolorosa para tantas familias y ciudadanos madrileños. Una esperanza que los cristianos podemos y debemos comunicar creíblemente y compartir con todos. La figura del Patrono de Madrid ilumina nítidamente la forma con la que se puede mantener viva y, en su caso, recuperar la esperanza. Lo ha hecho siempre a lo largo y a lo ancho de la historia milenaria de la devoción de los madrileños a San Isidro, sobre todo en sus más difíciles y cruciales momentos, y lo continúa haciendo hoy. ¿Cómo no vamos a celebrar la Fiesta del día de su “Memoria” anual? ¿Cómo no vamos a celebrarla festiva y gozosamente?

lunes, 14 de mayo de 2018

Ante el 50° aniversario de la Humanae vitae - Obispos de Kasajstan

Carta pastoral
con motivo del 50º aniversario
de la encíclica Humanae vitae
Obispos de Kasajstan



¡Alabado sea Jesucristo! ¡Queridos hermanos y hermanas en Cristo! El presente año está marcado por el memorable evento del 50ºaniversario de la encíclica Humanae vitae, con la cual el Beato Pablo VI ha confirmado la doctrina del Magisterio constante de la Iglesia con respecto a la trasmisión de la vida humana. Los Obispos y los Ordinarios del Kazajistán quieren aprovechar la ocasión propicia para honrar la memoria y la perenne importancia de esta encíclica.

Durante la última reunión de todos nuestros sacerdotes y hermanas religiosas en Almaty se han efectuado amplios debates sobre el tema de la preparación de los jóvenes al sacramento del matrimonio. Se presentó la propuesta de transmitir a los jóvenes las verdades más importantes del Magisterio de la Iglesia relativas al matrimonio cristiano y a la santidad de la vida humana desde el momento de su concepción.

Proclamamos con la voz del Magisterio de la Iglesia, como la podemos percibir en la encíclica Humanae vitae y en otros documentos de los Pontífices Romanos, las siguientes verdades exigentes del “yugo suave y de la carga liviana” (Mt 11, 30) de Cristo:

• “La Iglesia, sin embargo, al exigir que los hombres observen las normas de la ley natural interpretada por su constante doctrina, enseña que cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida” (Pablo VI, Encíclica Humanae vitae, 11).

sábado, 12 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 38 - Rebañito - San Manuel González García


...REBAÑITO...
(Lc 12,32)



Ahí tienes, María, que vienes a echar conmigo este rato de Sagrario, una palabra en la que jamás tal vez has parado mientes y que es palabra iluminadora.
¡Esclarece tantos misterios y responde tan satisfactoriamente a tantas preguntas al parecer incontestables!

Los pocos amigos de Jesús
¡Cuántas veces al pasar conmigo un rato de adoración y compañía en mis Sagrarios abandonados o al encontrarte en medio de reuniones o en lugares en que ni se me nombra ni se me tiene en cuenta para nada, has exclamado entre abatida y desorientada: ¡qué pocos somos, Señor, qué pocos somos los tuyos!
¿Verdad que choca contra tu razón y contra la lógica y contra el orden y aparentemente contra la fe, el que estén en minoría y a las veces bien insignificante, los de verdad servidores míos?
Si soy la Verdad por esencia y sin Mí no tienen los hombres más que tinieblas y vicios, si soy el único Salvador y Redentor verdadero y el iluminador indeficiente y el invencible sostén de todos los débiles y el invicto Vencedor de todas las tiranías y explotaciones inicuas, si soy el Jesús de los Profetas, del Evangelio y de la historia, si Yo soy Yo, ¿no es de verdad chocante e inexplicable hasta el misterio que sean tan pocos los hombres que me conocen, y menos, mucho menos aun, los que me aman y sirven?

Y, ¡qué pocos!

viernes, 11 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 37 - Si os digo la verdad - San Manuel González García


SI OS DIGO LA VERDAD…
(Jn 8,46)



Solos aquí en el Sagrario Yo, tu Jesús, y tú, mi María, y en la intimidad de estas mis confidencias quiero depositar una queja que mi Corazón tiene con no pocos de los que me sirven y andan conmigo.

El Evangelio poco tenido en cuenta
¡Hacen tan poco caso de mi Evangelio!
Lo leen, es verdad; lo creen, algunos hasta lo meditan, pero... te repito, ¡hacen tan poco caso de lo que leen, creen y meditan!
Unas veces salen con que aquello que digo o hago es sólo para que se lo apliquen los pecadores empedernidos o las almas de elección; otras, con que aquello es bueno y hacedero de vía extraordinaria, pero no ordinaria; ora que aquellos hombres y aquellos tiempos eran otros hombres y otros tiempos; ora me ponen tan lejos en tiempo y en distancia, que lo cierto es que, porque unos no se tienen por tan malos o tan buenos, porque otros no se crean llamados a vías extraordinarias y porque casi ninguno vive persuadido de que sigo viviendo y siendo el mismo en el Sagrario, mi Evangelio no acaba de entrar en la vida y en la piedad de muchos hijos míos.
¿Te extraña esta mi queja? ¿No habías parado mientes en esa falta de Evangelio, no ya de los impíos, como es natural, ni aun de los cristianos indiferentes, sino de las almas piadosas?
Pues tan justa es mi queja como cierto el motivo que la produce.

Lo conocido que debiera ser

jueves, 10 de mayo de 2018

San Juan de Ávila , Doctor de la Iglesia - Benedicto XVI


CARTA APOSTÓLICA
San Juan de Ávila, sacerdote diocesano,
proclamado Doctor de la Iglesia universal
BENEDICTO PP. XVI
Ad perpetuam rei memoriam


1. Caritas Christi urget nos (2 Co 5, 14). El amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, es la clave de la experiencia personal y de la doctrina del Santo Maestro Juan de Ávila, un «predicador evangélico», anclado siempre en la Sagrada Escritura, apasionado por la verdad y referente cualificado para la «Nueva Evangelización».

La primacía de la gracia que impulsa al buen obrar, la promoción de una espiritualidad de la confianza y la llamada universal a la santidad vivida como respuesta al amor de Dios, son puntos centrales de la enseñanza de este presbítero diocesano que dedicó su vida al ejercicio de su ministerio sacerdotal.

El 4 de marzo de 1538, el Papa Pablo III expidió la Bula Altitudo Divinae Providentiae, dirigida a Juan de Ávila, autorizándole la fundación de la Universidad de Baeza (Jaén), en la que lo define como «praedicatorem insignem Verbi Dei». El 14 de marzo de 1565 Pío iv expedía una Bula confirmatoria de las facultades concedidas a dicha Universidad en 1538, en la que le califica como «Magistrum in theologia et verbi Dei praedicatorem insignem» (cf. Biatiensis Universitas, 1968). Sus contemporáneos no dudaban en llamarlo «Maestro», título con el que figura desde 1538, y el Papa Pablo VI, en la homilía de su canonización, el 31 de mayo de 1970, resaltó su figura y doctrina sacerdotal excelsa, lo propuso como modelo de predicación y de dirección de almas, lo calificó de paladín de la reforma eclesiástica y destacó su continuada influencia histórica hasta la actualidad.

La cuestión del aborto: sus facetas - Mons. Héctor Aguer


En estos días en que se debate en el Congreso de la Nación un posible proyecto de despenalización del aborto que amplía las causales vigentes que ya lo permiten, arrecia en los medios de comunicación y en las redes sociales una campaña para justificar lo que el Concilio Vaticano II llamó “crimen abominable”.
               
En ese contexto los alumnos de nuestros colegios pueden quedar confundidos y aun algunos manifiestan su apoyo a esa posición equivocada y dañosa.

Por eso, les pido que arbitren los medios necesarios para que todos los jóvenes sean instruidos sobre el tema con claridad, delicadeza y prudencia, según la enseñanza de la Iglesia.

Como ayuda les envío un escrito de mi autoría que puede ser útil a profesores y maestros para exponer la verdad según la edad y grado de comprensión de los alumnos.

Además, les pido que inviten a las familias a participar de la Marcha por la Vida que se realizará en Buenos Aires, desde Plaza de Mayo hasta Congreso, el domingo 20 de mayo, a las 15 hs. De ser posible, faciliten la participación disponiendo los medios de transporte.



El escrito que menciona el prelado platense es el siguiente: 

La cuestión del aborto: sus facetas
1. La primera afirmación que es preciso hacer, o  eventualmente discutir en el nivel que corresponde, es de carácter científico. Lo formulo en estos términos: el fruto de la concepción, es decir, cuando la cabeza del espermatozoide ya ha penetrado en el núcleo del óvulo, es un ser humano; la unión de los gametos produce una persona humana, aún antes de la anidación,  cinco o seis días después, a partir de la cual se seguirá su desarrollo en el nido que es el seno materno. Es una nueva criatura, un ser nuevo se ha hecho presente. Los estudios de genética y de embriología cumplidos durante el siglo XX -pienso singularmente en el aporte decisivo del candidato al premio Nobel Jerôme Lejeune- no parecen dejar lugar a dudas. A este propósito hay que despejar la equívoca postura de quienes sostienen que la mujer es dueña de su cuerpo. Lo es, sin duda, pero el fruto de su concepción no es una parte o un apéndice de su cuerpo, sino otro ser humano con otro ADN, es ya desde el inicio XX o XY, varón o mujer; por lo tanto no tiene derecho a eliminarlo, ni ella ni nadie. Al contrario, debe ser protegido y cuidado para que llegue a ver la luz del sol, gozar de la libertad y llegar a la meta de su plena realización. En mi opinión, es el conocimiento del genoma humano el primer apoyo para rechazar una legislación que, al despenalizar el aborto lo declara inocuo, una conducta protegida por la ley; en una decisión semejante se viola una certeza científica. Llaman la atención declaraciones recientes del Ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación; su postura atrasa casi un siglo, y podría ser emparentada con ideologías que han producido consecuencias funestas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 36 - Y los otros nueve ¿En dónde están? - San Manuel González García


Y LOS OTROS NUEVE
¿EN DÓNDE ESTÁN?
(Lc 17,17)


Conoces esa pregunta, ¿verdad? Es la que arrancó a mi Corazón la vuelta de un solo leproso de los diez que milagrosamente curé.
Si te has detenido en saborear esas palabras, habrás conocido que no es una pregunta de curiosidad, que no tuve jamás ni pude tener, ni de ignorancia, que a mis ojos está todo patente, y que más que una pregunta es una queja. Y ¡qué de adentro me salió! Tan de adentro como la compasión que me impulsó a limpiarlos de su horrible mal.

Lo que es un milagro de Jesús
¿Tú sabes lo que son y cómo son mis milagros? ¡Los míos! ¡Los del Testamento Nuevo!
Los hombres los suelen mirar como espléndidas ostentaciones de mi poder; y eso principalmente eran mis milagros del Testamento Antiguo. Pero ahora que Dios se ha hecho hombre para hacer a los hombres Dios, un milagro mío no es sólo poder, y ya lo necesita infinito, es también amor, y si en mis atributos cupieran el más y el menos, te diría que es más amor que poder. Un milagro mío más que explosión de volcán que arrasa, quema y asola, es estallido de beso, que abrasa y no quema; más que torrente de fuerza devastadora, es gota de lágrima que borra, ablanda y limpia; más que fulgor de rayo que deslumbra y ciega, es mirada que rinde y enloquece...
Para tu lenguaje, te diré que, cuando Yo hago un milagro, no se me queda cansada la mano, aunque haya tenido que dar con ella de comer pan milagroso a miles de hambrientos, sino ¡el Corazón! ¡Ése, ése es el que hace mis milagros! Ése es el que si pudiera cansarse se quedaría cansado después de cada milagro.

La amargura del milagro no agradecido

La razón natural y la razón creyente acerca de la vida humana y el aborto - Mons. Pedro Daniel Martínez Perea


Carta pastoral de 
S.E.R. Mons. Pedro Daniel Martínez Perea
Obispo de San Luis 
25 de marzo de 2018 


Mis queridos sacerdotes y fieles de San Luis: 

Me dirijo a Ustedes con motivo de la presentación de un Proyecto de Ley concerniente a la Interrupción Voluntaria del Embarazo que será debatido en estos meses. A través de la presente Carta Pastoral quiero compartir con Ustedes algunas reflexiones al respecto y que puedan servirles para confirmarlos en la verdad de la fe católica.(1)

El argumento propuesto puede ser tratado según dos consideraciones. Desde la razón natural (orden natural; filosofía) y desde la razón creyente (orden sobrenatural; teología). He dividido mi escrito siguiendo estos dos modos. El primero se desarrollará según el mandato del Apóstol san Pedro, quien nos exhorta a “saber dar razones” de nuestra esperanza. En la segunda parte (la razón creyente) intento recordar sumariamente los puntos fundamentales de las enseñanzas de la Iglesia católica acerca de la vida humana y el aborto, en el contexto de la dignidad del hombre creado como ‘imagen y semejanza de Dios’. Finalizaré con las lúcidas y valientes afirmaciones de santa Madre Teresa de Calcuta referidas al aborto, la vida y la paz. 

I. La razón natural
1. La vida humana tiene su inicio en el momento de la fecundación o concepción. 

martes, 8 de mayo de 2018

Si Dios no existe, se derrumban los derechos humanos - Benedicto XVI



Elementos para una discusión sobre el libro de Marcello Pera “La Chiesa, i diritti umani e il distacco da Dio” (La Iglesia, los derechos humanos y el alejamiento de Dios)

texto fechado el 29 de setiembre de 2014

Por Benedicto XVI



El libro representa indudablemente un gran desafío para el pensamiento contemporáneo, y también en particular para la Iglesia y la teología. El hiato entre las afirmaciones de los Papas del siglo XIX y la nueva visión que comienza con la “Pacem in terris” es evidente y se ha debatido mucho sobre ello. Eso está también en el centro de la oposición de Lefèbvre y de sus seguidores contra el Concilio. No me siento en condiciones de dar una respuesta clara a la problemática de su libro, sólo puedo hacer algunas anotaciones que, me parece, podrían ser importantes para una posterior discusión.

1. Sólo gracias a su libro se me ha vuelto claro en qué medida con la “Pacem in terris” comenzó una nueva orientación. Yo era consciente de cuán fuerte fue el efecto de esa encíclica sobre la política italiana: dio un impulso decisivo para la apertura de la Democracia Cristiana hacia la izquierda. Pero no fui consciente de cuál fue el comienzo que ella había representado también respecto a los fundamentos ideales de ese partido. Y, sin embargo, por lo que recuerdo, la cuestión de los derechos humanos adquirió prácticamente un puesto de gran relieve en el Magisterio y en la teología postconciliar sólo con Juan Pablo II.

Tengo la impresión que, en el Papa santo, esto no fue tanto el resultado de una reflexión (que no faltó en él), sino la consecuencia de una experiencia práctica. Contra la pretensión totalitaria del Estado marxista y de la ideología sobre la que se basaba, él vio en la idea de los derechos humanos el arma concreta capaz de poner límites al carácter totalitario del Estado, ofreciendo de este modo el espacio de libertad necesario no sólo para el pensamiento de la persona individual, sino también y sobre todo para la fe de los cristianos y para los derechos de la Iglesia. La imagen secular de los derechos humanos, según la formulación dada a ellos en 1948, le pareció evidentemente que era la fuerza racional que hace frente a la pretensión omniabarcadora, ideológica y práctica del Estado basado en el pensamiento marxista. Y así, como Papa, afirmó el reconocimiento de los derechos humanos como una fuerza reconocida por la razón universal en todo el mundo contra las dictaduras de todo tipo.

lunes, 7 de mayo de 2018

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